Durante el siglo XIX la estigmatización, criminalización y rechazo de la homosexualidad incrementó dado el «puratismo» y el surgimiento del psicoanálisis. La homosexualidad en el siglo XIX en Europa, y en el mundo, fue duramente perseguida en nombre de la defensa de los buenos valores naturales impuestos por una voluntad divina (o lo que quiera que signifique eso). Luego vino el psicoanálisis y esta vez la voluntad humana —más abiertamente— decidió que, por qué no, le pondría